A medias

Leo la nota de Ignacio en Blogópolis , “Chileno, mediocre y a mucha honra” y no puedo evitar pensar en varias personas que conozco. Entonces recuerdo que no es un mal endémico – o tal vez lo sea- sino un tipo de educación, una forma de ver la vida que heredamos desde siempre y es lamentable.

Tenemos miedo al fracaso, propio o ajeno, tenemos miedo al cambio y también nos aterra llegar a cumplir nuestros sueños. Por eso nos comprometemos a medias, amamos a medias, mostramos nuestros talentos a medias, nos alegramos a medias (” está todo tan bien, pero no sé hasta cuando”) no vaya a ser que logremos lo que siempre hemos querido y no tengamos a qué aspirar (ni de qué quejarnos).

Tenemos una falta de fe espantosa en la vida, en la Divinidad y en nosotros mismos, el miedo nos mata y nos limita. Por eso lo pasamos mal, por eso nos frustramos y por eso vivimos pensando en el mañana. “Cuando salga del colegio; cuando termine la carrera; cuando me case; cuando los niños estén grandes; cuando me cambie de pega; cuando me separe”. Esas son
nuestras mayores ‘voladas’ y en privado. Hacia afuera, nos preocupamos por enrielar a los que están mal: “no se puede cambiar el mundo, asume lo que te toca…” en el fondo, ‘sé infeliz’.

Creo que se puede cambiar el mundo, al menos el propio y quizás también el ajeno permitiendo que los demás disfruten al máximo sus propias creaciones, sin aportillárselas, sin juzgarlos.

La energía todo lo puede y si nos centramos más en lo que somos y en lo que queremos llegar a ser, podremos seguir esperando por lo mejor….y conseguiremos lo mejor.

Yo sé que puedo, es una buena frase para repetirse cada día.

8 pensamientos en “A medias

  1. Qué cierto lo que dices. Yo igual pienso que en primer lugar debes cambiar tú y no tirarte de cabeza a intervenir el mundo ajeno. Es imposible y kamikaze. A veces la gente no quiere cambiar porque está cómoda. Lo importante es entonces vivir de acuerdo a los principios propios y tratar de propagar este afán, como una onda expansiva.

    Bueno, y también no ser soberbio y estar abierto al cambio… lo correcto para uno es una aberración para otros.

    =)

    Saludos!!

    Christian

  2. Realmente es un complemento excelente al artículo de Ignacio. No tengo ganas de escribir lo mismo que puse allá, así que te dejo la tarea (si te interesa, claro) de leerlo en blogópolis.

    Saludos sangrientos

    Blood

  3. No he leído a Ignacio, no alcanzo a tanto en un día aunque quisiera, pero tienes tanta razón tu en lo que dices: uno teme hasta de ser feliz por aquello de que ‘todo lo que sube tiene que bajar’, creo yo.

    Hay que vivir el hoy, ahora, y tener confianza en dios y los talentos que nos ha dado, tienes razón.

  4. Soy de los que piensa igual que tú… me considero un tipo positivo y creo que es la forma de combiar cierto negativismo en el que estamos inmersos…

    un abrazo cariñoso Mary

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s