…que por ahí hay muchos libros huérfanos en busca de dueño. Nadie les avisó que excelentes lectores habían muerto al optar por la pluma. Por eso, a cualquier hora se escuchan suspiros en anaqueles y rincones olvidados. Son los libros, ansiosos de abrir sus páginas y desplegar su magia, que no pierden la esperanza de encontrar un alma que quiera volar junto a ellos.® MRG



