Archivo de Autor
Dando vueltas
Otra vez por aquí, motivada por la lectura del blog de la PAZ, retomando la nostalgia de la época en que todos escribíamos a diario. Hace mucho de eso.
Siempre quise dedicarme a las letras. Tengo un par de libros publicados y cientos de artículos dando vueltas por ahí, pero éstos últimos son una presión diaria, una obligación laboral que, sólo a ratos, me provoca cierto placer.
Recuerdo los primeros pasos, aquellos infaltables diarios de vid,a en la historia de una pre-adolescente. Luego vinieron las colaboraciones y más tarde la profesión. ¿Por qué necesitamos escribir? Hay miles de razones, pero ninguna explica en su totalidad lo que se siente cuando una imagen se vuelve palabra y ella a su vez se traduce en imagen para los otros.
No sé qué tan buena puedo ser, no sé si calzo siquiera con el concepto de escritora y, la verdad, poco me importa. El ego ya va en pleno descenso, sólo prevalece la necesidad y esa surge de vez en cuando, en la medida que me permito un minuto para retratar la vida.
Seminario- Taller de Primavera
Fin de semana
Escucho música que se había perdido en mi computador, mi hijo revisa sus apuntes, su FB, se comunica, como lo hacen hoy en día los adolescentes. Mi hija está traba-viendo lo de Justin Bieber y pienso en que no quiero pensar. Igual escribo, por no perder la costumbre, por saludar, por romper la incercia. Si libero mi pensamiento de los ‘menos’ y agradezco los ‘más’, este post cambia de rumbo y genera un poco de luz
Los miedos
Mañana se acaba el mundo – o más rato, dicen- y todos nos reímos de la historia, pero nadie asume sus propios miedos. ¿Y si fuera cierto? ¿Cuáles serían tus últimas acciones si mañana se acabara el mundo?
Aunque dé miedo, hay que pensarlo. Total, se nos puede acabar cualquier día a nivel personal. La muerte siempre está rondando y no se cansa hasta que nos encuentra. Sabemos que triunfa siempre, aunque la esquivemos y tengamos la vana esperanza de que, en un futuro cercano, encontraremos la inmortalidad. Se nos olvida que somos inmortales- bueno, eso quiero creer- y que el cuerpo es lo que nos jode para avanzar en el aprendizaje. Ahora, si soy sincera, no estoy segura de querer ser tan sabia a corto plazo, si bien quisiera estar preparada por si la fucking death me pilla por ahi :S
La inevitabilidad de la escritura
Vuelvo. Me resulta inevitable hacerlo. El ejercicio de escribir cada cierto tiempo libera tensiones, echa a volar historias que son recogidas por quienes comparten sentimientos y situaciones similares o quizas tan distintas que se hacen cómplices por contraposición, hay de todo. Finalmente, escribir con libertad nace de una urgencia personal que da vueltas en la cabeza y requiere espacio y tiempo, aquel que no le damos en nuestro cotidiano. Porque, seamos francos, hacerlo para ganarse la vida – redactar artículos, notas, entrevistas y otros- a veces deja de ser algo mágico, como uno lo soñó al principio. Claro, tras cada encargo hay obligatoriedad, tiempo y presión, no así cuando se escribe por impulso, por escape o por pasión. Vuelvo, me resulta inevitable hacerlo. Pronto comenzaré las visitas, prepárense
Stop
Siempre me pareció raro que la gente dejara de pronto de escribir por una especie de cambio de vida. Hoy lo entiendo. En mi caso no se trata de una nueva pareja, ni de que me haya ganado la Loteria. Sucede que me tocó un cambio profundo, después de un fin de semana de “activación cuántica” y siento que es el minuto de transmitir sólo cosas útiles. El cambio del 2012 ya es una realidad y no por ello constituye una amenaza sino que es el desafío de todos quienes están destinados a conectarse con las energías disponibles. Por ello, el cuidado en lo que se comunica es muy importante y si bien no incide necesariamiente en la evolución de cada uno, tomar una opción es algo natural. Mi opción tiene que ver con la energía, la evolución y el método que me tocó difundir. Si les llega la palabra ESPLENDE, tengan la seguridad de que estaremos contactados. Muchos saludos
Proyecciones
This slideshow requires JavaScript.
Agotada y feliz diviso el castillo donde pasaré los siguientes 20 años escribiendo novelas. Un pavo real franquea el paso, me observa. Se demora en la bienvenida, entonces el instante de belleza se vuelve una eternidad (‘belleza ‘y ‘eternidad ‘ no son necesariamente sinónimo de perfección).Un sonido me distrae. Desde el árbol más cercano a la senda que lleva a la antigua construcción, otro familiar de mi anfitrión se muestra dispuesto a ceder el paso. Con un susurro me indica que siga adelante. Una nueva etapa comienza
Deliciosa dispersión
Desde hace un tiempo, he vuelto a trabajar en forma independiente. Eso implica escribir, traducir, generar contenido para sitios web, reportear y realizar campañas publicitarias diversas, a pedido.
Debo confesar que, en un principio, me causó terror dejar de recibir el “sueldo estable” que tenía en mi calidad de RRPP de una empresa educacional. Sin embargo, tal como me dijo un querido amigo, reencontrado gracias a la tecnología actual (y no fue el FB, fue el blog), estuve sufriendo del “sindrome de empleado eterno”. Bueno, el tema es que se me pasó y ahora me encuentro disfrutando de la bendita y deliciosa dispersión.
Gracias a la independencia, puedo levantar a los niños, darles desayuno, mandarlos al colegio y a la universidad y dormir media hora más. Después me pongo a grabar para la radio y comienzo a organizar las otras actividades que tengo que cumplir… por un rato. Si me aburro, tomo la bicicleta y circulo por las calles de mi comuna, con una felicidad loca. Luego vuelvo a trabajar llena de energía.
El problema es que estoy recién en etapa de organización. Si un día cambio demasiado los esquemas, me queda un caos mayúsculo en el trabajo, porque, por muy libre que sea, tengo plazos para entregar las tareas asignadas. Por otra parte, la posibilidad de hacer cosas en mi casa, ver las noticias en televisión y hasta enterarme de qué pasa con la farándula chilensis, es un pequeño y banal lujo que antes no podia disfrutar. Y la verdad es que no me interesaba, porque sentía que perdía el tiempo, pero ahora ( igual considero que es una pérdida de tiempo:) no tengo ningún cargo de consciencia.
Por otra parte, la calidad del tiempo que dedico a cada cosa es infinitamente superior a la que le asignaba con anterioridad. Es decir, hago todo de manera más consciente. Estoy presente en cada cosa y disfruto hasta de ir a la feria, situación que antes me lateaba profundamente. A raíz de esto, me he acordado mucho de una de las pocas Claudias buenas que conozco (je), la Canifrú, que con el cuento de su “maternidá”, decidió convertirse en “dueña de casa”. Tengo claro que yo no llegaré hasta ese punto- a menos que consiga marido rico, cosa que no me enloquece a menos que sea mi alma gemela- pero sí he aprendido a disfrutar de las cosas simples y hacerlo a concho.
Veremos qué sucede más adelante. Mientras tanto, bendigo a la tecnología que me permite todas estas libertades:)
Estado ideal
Primavera en el parque
Verano en la playa
Otoño en la ciudad
Invierno en Europa
Cada noche en tu abrazo
Súper Luna
Esperé que fuera tan grande, rebosante de poemas y locuras, que cuando apareció vi sólo una pálida imagen de lo que había imaginado. El conjuro se volvió en mi contra y el aullido no logró salir de mi garganta. Entonces quedó el silencio y la realidad. Por fortuna el día llegó pronto y me permitió divisar una decena de caminos para seguir soñando.
Cuando uno es canceriana, es canceriana :O



